Revista Cross Stitch & Needlework | Marzo 2012

El hermoso fieltro de lana de Weeks Dye Works ha sido utilizado en el diseño elegido para la portada de la edición de marzo de 2012 de la revista Cross Stitch & Needlework. El diseño de Lynda Watkins y Angie Williams de Fresh Threads Studio (Full Circle Designs), fue elegido para la portada e incorpora varios colores de la lana de Weeks Dye Works.

Usted puede encontrar a los diseñadores en:
Lynda Watkins y Angie Williams
Fresh Threads Studio
www.fullcirclestitches.com
(Full Circle Designs)

... y la revista Cross Stitch & Needlework en:
www.c-sn.com


Revista Create & Decorate | Octubre de 2011

Weeks Dye Works: Miranda y John McGahey

Miranda Weeks McGahey creció en Willow Spring cerca a Raleigh, NC y es la mayor de 6 hermanos cuyas edades abarcan 23 años. En ambos lados de la familia encontró modelos a imitar y personas que la apoyaban. Aprendió a coser y tejer con los parientes de su papá y a hacer encurtidos y envasar vegetales con su abuela por parte de madre.

Miranda siempre se ha considerado una persona creativa, que disfrutaba el arte y la música desde niña. Hacía bosquejos de casas en la tierra, construía fuertes en los bosques y se divertía con juegos de representación detalladamente elaborados. En casa, veía poca televisión, pero leía mucho; la autosuficiencia y la creatividad formaron parte de su juego.

Miranda obutvo un grado en diseño medioambiental con una concentración en fibras en la Facultad de Diseño (antes llamada Escuela de Diseño) de la Universidad Estatal de NC. Conoció a su esposo mientras estudiaba la carrera de arquitectura, pero se trasladó a textiles después de darse cuenta de que no era una "persona en 3D". Tomó cursos de técnicas tradicionales como tramado, bordado, y acolchado; a menudo, utilizaba materiales no tradicionales como tiras de plástico provenientes de cintas de cassette. Descubrió que los tintes eran lo que realmente le gustaba; eran el elemento más importante en sus proyectos, pero en ese momento no tenía idea de que algún día se convertiría en un negocio.

John y Miranda contrajeron matrimonio en diciembre de 1992 luego de que se graduara. Vivieron en Denver durante 2 años y en su trabajo, Miranda teñía tela para una pareja que vendía paquetes de "fat quarters" en ferias de acolchados. John trabajaba muchas horas, así que en su tiempo libre Miranda teñía tela para divertirse y para uso personal. ¡Tuvieron que mudarse a un apartamento de dos dormitorios para hacer espacio para todo!

Miranda

Después de haber recibido una tarjeta que tenía tela teñida a mano en el anverso, Miranda comenzó a hacer sus propias tarjetas de felicitaciones y las vendía a través de tiendas prestigiosas. Un día de 1994, entró a una tienda llamada Ewe & Eye & Friends pensando que era una tienda de regalos que podría estar interesada en vender sus tarjetas, pero se trataba de un estudio de punto cruz a cargo de unos diseñadoras bastante conocidas. Si bien no se mostraron interesados en vender su tela o tarjetas, le preguntaron si podría teñir hilos para sus kits. Le pidieron que se comprometiera; de salir todo bien, debía estar preparada para cumplir con muchísimos pedidos. Sin dudarlo, Miranda dijo que sí.

Miranda tiñó hilos y más hilos, pensando que: "Vaya, con esto nos podemos comprar un colchón. Después del otro kit, nos podemos comprar un sofá." Así, sus hilos adquirían su propia identidad y los dueños de la tienda la animaban a que bautizara su empresa de hilos. Eligió Weeks para incluir su apellido de soltera y en 1994 lanzó Weeks Dye Works. Acertadamente, eligió un nombre que le permitiera en un determinado momento expandirse más allá de los hilos. "Pensé que algún día podría volver a estar interesada en teñir telas o quizás sombreros o zapatos", dijo.

Cuando volvieron a Carolina del Norte, John continuó trabajando como arquitecto y Miranda trabajaba para la legislatura. Se encargaba del equipo de votación en la cámara de representantes y disfrutaba su horario regular y los excelentes beneficios que tenía. Sin embargo, las cosas cambiaron cuando ambos decidieron exhibir los hilos de Weeks Dye Works en una feria solo para mayoristas en Charlotte en 1995. "Nos registramos tarde y nuestro estand se encontraba en un rincón", manifiesta Miranda, riendo entre dientes con solo recordarlo. "Se trataba de un exhibidor modesto con un recipiente con hilos sobreteñidos a manos colocado encima de un mantel. Si hubiera visto primero al resto, me habría sentido muy intimidada así que fue bueno ir sin esperar nada. John me regaló un gran ramo de flores para alentarme." Desde el primer día, la gente venía a tomar muestras y para el tercer día, ya se habían acabado todas. Recibió suficientes pedidos como para trabajar a tiempo completo durante 6 semanas, así que se arriesgó y renunció a su trabajo.

"Nunca tuve que volver a conseguir otro trabajo. No soy una persona que tome decisiones drásticas así que es curioso que regresara a casa y renunciara a un buen trabajo", observó Miranda. "John me animaba mucho. Él sabía que podía hacerlo. Estaba asustada pero cuando me di cuenta de que si las cosas no salían bien siempre podía conseguir otro trabajo, decidí que no habría problema. Eso me dio confianza y tranquilidad. No pedí ningún préstamo. Compré madejas de hilo y las sobreteñí en la cocina usando recipientes plásticos; los ganchos para ropa mantenían todo en orden, pero debía controlar las recetas y las fórmulas. Dejé los recipientes y comencé a usar baldes y la bañera para poder teñir mayores cantidades."

Weeks Dye Works comenzó con aproximadamente 50 colores de "muestra" apagados, pero pronto se expandió cuando las tiendas solicitaron una paleta más amplia y brillante. John renovó una habitación en la parte trasera de la casa e instaló un amplio lavabo dedicado a los tintes. Así, Miranda pudo abandonar la cocina y dejar de usar la bañera. Cuando el negocio creció más que la nueva habitación, renovaron el garaje y contrataron a una persona, luego a tres más... todos a medio tiempo al comienzo. Para 1999, Weeks Dye Works había crecido más que el garaje. Después de lo que Miranda llamó sus "primeros pasos" se mudaron a un depósito y ocuparon una de las cinco áreas antes de ocupar todo el edificio. La firma de arquitectura de John ahora comparte el espacio, lo que le permite ocuparse del otro negocio sin tener que desplazarse diariamente entre dos lugares.

La pareja trabaja bien junta y cada uno alaba los talentos y las habilidades del otro. Miranda es la artista del color, mientras que John se encarga del negocio. Él ideó una forma de trabajar con conos en lugar de madejas pre-cortadas y tuvo la visión de ver que debía comenzar con hilo blanco, teñir el color base y luego sobreteñirlo tono sobre tono y con múltiples colores. La producción pasó de las 800 yardas teñidas en un recipiente a una instalación con más de una docena de empleados que pueden teñir 6,500 yardas o 1,300 madejas de 5 yardas en un solo baño de tinte.

Después de varios años de teñir únicamente hilo, Weeks Dye Works añadió algodón perlé, mientras que la línea de lana crewel se lanzó en 2010. Además de los hilos, también sobretiñen tela de lana, lino y tela para bordar. "No todos los colores están disponibles en todas las líneas, pero cuando hay superposición, hacemos que el color final sea el mismo y le damos el mismo nombre ya sea que se trate de hilo, lino, tela para bordar o tela de lana para que no haya confusiones", manifiesta Miranda, justificablemente orgullosa de este logro.

La vida de los McGaheys es tan colorida y variada como sus madejas de hilo. Sophia, Morris, Sally y Michael nacieron después de que el negocio dejara la casa. El renovado garaje es ahora una oficina en casa y estudio creativo para Miranda, lo que le permite disfrutar más tiempo en familia. Ella y los niños plantaron un pequeño jardín este año, en gran parte, para que puedan hacer encurtidos tal y como Miranda lo hacía cuando niña. Considerando lo mucho que le gusta crear colores, no es sorprendente saber que en sus días libres, Miranda a menudo mezcla los tintes solo por diversión. Tiñe camisetas con los niños y no se preocupa si las recetas de las tintas no son uniformes. La pesca en altamar, los botes, la playa y el agua también ocupan el tiempo libre de la familia.

No solo es el jardín lo que florece en 2011; no se olvide de visitar el sitio web donde encontrará patrones gratuitos, ideas de proyectos, tutoriales y una guía para ubicar la tienda más cercana. Los hilos de Weeks Dye Works se pueden utilizar en tarjetas, álbumes de recortes, diarios y otras manualidades hechas con papel, además de proyectos con medios mezclados, bordado, encaje de aguja, tejido y mucho más.

www.createanddecorate.com


Needle Pointers Magazine

Por Sandy Rodgers *

Miranda Weeks McGahey comenzó su carrera tiñendo tela para una empresa de edredones. Ya que su esposo John trabajaba muchas horas, disponía de mucho tiempo libre. Fue así que amplió su trabajo diurno para divertirse tiñendo tela en casa. Uno sólo puede imaginar los colores que tenía su tina de baño donde se llevaba a cabo el teñido. Los tejidos teñidos se acumulaban mientras su diversión, experiencia y conocimiento aumentaban. Luego, una tienda de labores de punto le dijo que no podían usar sus tejidos espléndidamente coloreados, pero podrían estar interesados en hilos teñidos. Los hilos experimentales que entregó a la tienda fueron un rotundo éxito. Fue así que Miranda tomó un nuevo camino en su vida.

Desde que comenzó en 1994 tiñendo hilos y materiales en una tina de baño, Weeks Dye Works se ha convertido en una de las empresas más respetadas que se especializan en telas e hilos sobreteñidos a mano. Ha pasado de una tina de baño con los colores del arcoiris a tener una gran instalación dedicada con 19 empleados donde se realizan varios baños de tintura al día de 13,000 yardas cada uno. ¡Todo un récord de crecimiento!

Por supuesto que estaba familiarizada con Weeks Dye Works, la mayoría de personas que hacemos labores de punto lo estamos. Pero cuando me enteré de que iban a ofrecer carretes de hilo de algodón de dos o tres hebras, todo lo que pensé fue: "¿Cómo puede ser tan perezosa una persona? ¿Acaso hay que hacer tanto esfuerzo para sacar un par de hebras de las 6 hebras?" Entonces me di cuenta. Al haber sido teñidas juntas las dos o tres hebras en lugar de ser sacadas de las 6 hebras, el artesano podría estar seguro de que las variaciones en esas 2 ó 3 se producirían exactamente en el mismo lugar. ¡Ya no habrá que seguir tratando de hacer coincidir los cambios! ¡Qué idea tan lógica!

Por supuesto que los colores de estos hilos sobreteñidos de 2 y 3 hebras de Weeks Dye Works son tan espectaculares como podemos esperar de esta compañía. Igualmente fantásticos son los colores sobreteñidos de sus algodones perlé 3, 5 8, 12, hilo de bordar de 6 hebras y lana crewel. Mi foto muestra ejemplos de hilo de 2 y 3 hebras, perlé 12 y lana crewel. Además de estos hermosos hilos sobreteñidos, también ofrecen telas sobreteñidas como el lino de 20, 30, 35 y 40 hilos, así como una lana que, aunque no sea contable, es realmente maravillosa. ¡He descubierto varios colores que me gustaría convertirlos en una falda!

La próxima vez que te encuentres en tu tienda favorita de labores de punto, hazte un favor y revisa los artículos de Weeks Dye Works, especialmente su hilo de bordar de 2 y 3 hebras.

* Sandy es Maestra Senior ANG, Juez Certificada NAN y Maestra Certificada EGA, Artesana Máster y Maestra Certificada. Puede ver su trabajo en: www.sandyrodgers.com


El grupo de prueba independiente Quilters Home consideró a WDW como el hilo de bordar preferido
por encima de Anchor, Caron, Janlynn, J & P Coats e incluso DMC.


Needlework Retailer


Triangle East Magazine Presenta a Weeks Dye Works

Verano de 2010, escrito por Kati Knowland

La empresa sigue creciendo y sigue vendiendo, y McGahey atribuye su éxito a ser parte del sector de manualidades, que tiende a superar las crisis económicas, ya que la gente busca pasatiempos más frugales y opciones baratas para regalar.

"El solo hecho que más ha ayudado a capear la recesión es que formamos parte del sector de manualidades", mencionó. "Incluso si la gente no viaja ni sale a comer tanto como antes, aún siguen haciendo manualidades."

Además, los productos de Weeks Dye Works (hilos y telas) son la parte "consumible" del sector de manualidades, por lo que incluso cuando los consumidores utilizan el mismo patrón o diseño una y otra vez, tienen que comprar más hilo y tela para terminar un proyecto una segunda y tercera vez.

Además de estar bien posicionada en su sector, Weeks Dye Works ha tenido que ser un poco creativa para adaptarse a las nuevas condiciones económicas.

McGahey afirmó que están experimentando con paquetes de diferentes tamaños y están vendiendo, por ejemplo, paquetes de una sola madeja en lugar de dos. Estos pequeños cambios han logrado que la compañía se mantenga a la vanguardia y siga expandiéndose al lanzar nuevos colores y productos. McGahey dijo que agregar nuevos colores dos veces al año genera muchísimas ventas.

"Básicamente tenemos que ofrecer algo nuevo en forma regular", señaló. "Antes podía tratarse de un solo color, pero ahora debe ser una línea entera de productos nuevos."

Si bien la compañía actualmente no ofrece ningún producto para tejer o hacer crochet o ganchillo, según McGahey esa sería el rumbo que tomaría Weeks Dye Works.

"Durante 10 años, todo lo que hicimos fue hilo y nos fue bien. Sin embargo, el punto cruz ya no es tan popular como antes así que durante los últimos 5 a 10 años tuvimos que volvernos más creativos y ofrecer diferentes productos", afirmó. "Creo que esa será la tendencia futura por lo que deberemos ofrecer algo nuevo para diferenciarnos de la competencia."


Miranda en el programa Gone Stitchin' de Blog Talk Radio

En marzo de 2010, Miranda Weeks McGahey, fundadora y Presidente de Weeks Dye Works, habló sobre la historia y los productos de Weeks Dye Works en Gone Stitching, un divertido programa sobre encaje de aguja y bordado. Usted puede escuchar la entrevista de 30 minutos de duración al hacer clic en el botón triangular que aparece a continuación::


La Esquina del Fabricante

El "Premio a Mejor Nuevo Expositor" fue recibido por Elizabeth, Miranda y Jennifer en 2004 en el Mercado Internacional del edredón en Pittsburgh.

Boletín Just CrossStitch, enero de 1998;
en exclusiva para los suscriptores de la revista Just CrossStitch.

Cuando Miranda Weeks McGahey recibió su título de diseñadora con una especialidad en fibra por parte de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, nunca soñó que el teñido de textiles que disfrutaba tanto como estudiante, al final se convertiría en un próspero negocio en la industria del punto cruz. "Mi esposo dice que obtuve un título en un pasatiempo", bromea Miranda. "Estoy feliz de estar haciendo lo que quiero hacer".

Después de graduarse de la universidad, comenzó a trabajar para una empresa de telas y trató de vender muselina teñida a mano a las damas de Ewe & Eye & Friends. Si bien no mostraron interés en su tela, le sugirieron que les tiñera algunos hilos de bordar de 6 hebras. El hilo de algodón se convirtió en parte de un kit, y el resto, como dicen, es historia. Lo que "empezó por diversión" hace tres años ahora se conoce en el sector de las labores de punto como Weeks Dye Works.

La línea de hilos sobreteñidos de Weeks Dye Works ahora consta de 121 colores disponibles en madejas de cinco yardas con nombres tan interesantes como Peoria Purple, Scuppernong y Neapolitan. Las ideas para los nombres de los colores provienen de la naturaleza o lugares, pero sobre todo reflejan una influencia sureña y una buena dosis de humor. Miranda comenta, "El hilo de bordar es 100% algodón [Anchor]... y sobreteñido a mano [por Miranda y un asistente]. Enjuagamos muy bien el hilo, pero no garantizamos que no destiña. No hemos tenido problema con ello..."

Si bien la inspiración para los colores proviene de su propia paleta preferida, también se basa en las aportaciones de los diseñadores y artesanos. "El año pasado lancé amarillos porque me di cuenta de que tenía varios dorados pero ninguno era un verdadero amarillo", confiesa Miranda. "¡Lo más divertido es crear nuevos colores!" Señala que su línea de hilo se puede dividir en colores antiguos, apagados y colores reales. Los tonos más vendidos son Blue Spruce (abeto azul) y Brick (ladrillo), seguido de Carrot (zanahoria) y Charcoal (carbón).

Miranda está orgullosa de la amplia gama de colores disponibles en Weeks Dye Works. Se apresura a afirmar que hay una buena variedad de "brillos, sombras y sutiles." Aunque hay un jaspeado definido, los colores "armonizan con naturalidad cuando se usan" para lograr "un aspecto tridimensional". Miranda recomienda adaptar la técnica de puntada de acuerdo al color. Por ejemplo, si se desea lograr una apariencia mezclada, completa cada punto cruz antes de pasar al siguiente. "Está bien experimentar", asegura a los que se dedican a hacer labores de punto. "Las puntadas adquieren vida cuando el hilo es nuevo." Prosigue, "Puede parecer una locura, pero todavía me emociono cuando usan los hilos por primera vez y me escriben para contarme lo mucho que disfrutan trabajar con ellos."


The Sampler Guild de Georgia,
Octubre/Noviembre de 1998, volumen 5 , número 3

Enfoque en las fibras: Weeks Dye Works

Todo comenzó en una tina de baño en un apartamento en Denver, Colorado. Tal vez usted haya visto esos colores profundos, jaspeados de las hebras de Weeks Dye Works en su tienda local. Se trata de un hilo de algodón de 6 hebras que ha sido "space dyed". Esto quiere decir que secciones del hilo han sido teñidas de un color diferente que se repite a lo largo del hilo. Muchos diseñadores afirman que se tratan de las hebras más vibrantes del mercado actual. Hasta los nombres son muy atractivos, tales como White Chocolate (chocolate blanco), Conch (caracola), Hydrangea (hortensia) y Moonglow (brillo lunar). Pero como se ha dicho, la historia detrás de su creación será la que haga que usted se sienta atraído hacia ellos..

Hace mucho tiempo, Miranda Weeks quería ser arquitecta, por lo que asistió a la Universidad Estatal de Carolina del Norte para cumplir su deseo. Mientras estudiaba, la escuela le solicitó tomar un curso fuera de su especialidad. Fue así que eligió tomar un semestre en textiles. En sus clases aprendió estampado serigráfico, teñir tela, tejer y coser. Miranda disfrutó tanto de esto que nunca retomó sus estudios de arquitectura.

Poco después de graduarse, Miranda siguió a su futuro esposo John McGahey (a quien conoció en la universidad) a Denver, Colorado. Una vez allí, aceptó un trabajo para teñir tela en una empresa de edredones. Mientras tanto, las largas horas de trabajo de su esposo la dejaban con bastante tiempo libre así que comenzó a hacer edredones. Sin embargo, se aburrió pronto así que decidió divertirse tiñendo tejidos para su labor de acolchado. Pronto, su esposo le comentó que tenía tanta tela teñida que debería vender un poco. Y así lo hizo. Vendió parte a una empresa de edredones y luego tocó las puertas de varias tiendas que vendían textiles en Denver.

Mientras recorría Denver, visitó la tienda de punto cruz Ewe & Eye & Friends. A sus dueñas les encantó los colores de la tela pero no tenían necesidad de ésta, así que le pidieron que pensara en teñir hilo. Miranda nunca consideró esa idea y decidió darle una oportunidad como pasatiempo. Cuando regresó a la tienda, a una de las propietarias le encantó el hilo y ordenó varios cientos de madejas para que formen parte del kit de uno de sus diseños. Luego, otras tiendas comenzaron a llamar a Miranda. Lo que había comenzado como un pasatiempo estaba empezando a convertirse en una empresa real.

A Miranda se le ocurrió un nombre para su empresa en ciernes combinando su apellido de soltera Weeks y agregando Dye Works (trabajos de teñido) pues eso es justamente lo que hace.

En 1994, los McGaheys regresaron a Carolina del Norte para vivir fuera de Raleigh en Fuquay-Varina. Miranda decidió renunciar a su trabajo en la Asamblea General de la Legislatura de Carolina del Norte para continuar a tiempo completo con el teñido. El proceso de teñido ha pasado de envases de Tupperware en la tina de baño de un apartamento a cubetas de fotografía en un garaje modificado. Los baños que crean los colores de los hilos han pasado de teñir 50 yardas por semana a aproximadamente 4000 yardas por semana. Miranda tiene 130 colores que prepara con un "recetario" para mantener la consistencia de los colores. "Por supuesto que no hay garantías", añade, "porque todo desde la temperatura del agua hasta la humedad del aire interviene en el proceso." Ella recomienda no lavar las hebras pues los colores se desteñirán. "Nunca lave los rojos ni tampoco los burdeos, pues son más propensos a perder el color", advierte.

Recientemente ha añadido una línea de algodones perlé #5 en 30 colores que hacen juego con sus pares de 6 hebras. En el futuro puede que se añadan fibras y mucho más si el tiempo lo permite. Las hebras de Weeks Dye Works están disponibles en una longitud de 5 yardas y puede encontrarlas en muchas tiendas locales aquí en el área de Atlanta. (Weeks Dye Works sólo vende al por mayor.)